Una mirada a la Florencia escondida: i “chiassi” de Florencia

La palabra “chiasso”, si se busca en el diccionario de los Accademici della Crusca”, indica una callejuela estrecha, un callejón  (del latín viculus, angiportus). Extraordinariamente, Florencia tiene muchos, de origen medieval casi todos: algunos aún están abiertos, otros están cerrados con rejas o portones, pero otros, con una importante remodelación urbana sucedida en la segunda mitad del siglo XIX, han desaparecido por completo. Vamos a conocer algunos y visitar parte de su historia.                                                                                                Entre los que aún son accesibles están el “Chiasso degli Altoviti” y el “Chiasso dei Borgherini”. Ambos tomaron como nombre los apellidos de las antiguas familias que habitaban en las casas situadas allí mismo. No lejos de estos, está el “Chiasso del Buco”, del cual el nombre, igualmente antiguo, parece derivar de una taberna a la que se accedía descendiendo “in buca” (es decir a través de un agujero para acceder a una especie de sótano).                                                                 El “Vicolo del Panico” es uno de los que están cerrados: dos puertas limitan el acceso por dentro y por fuera; para encontrarlo hay que recorrer la “Via del Corso”, el acceso a él está marcado con un tabernáculo, en la parte superior, que representa a la Virgen con el Niño Dios. El “Vicolo del Panico”  también cuenta con un apodo con el que los florentinos recuerdan las antiguas luchas entre las familias de “ i Cerchi” y de “ i Donati” quienes atribuyeron a este callejón el apodo de “Vicolo dello scandalo” (callejón del escándalo): de hecho la rivalidad entre estas dos familias había alcanzado un pico de tal manera que miembros de las familias opositoras habían derribado la pared de su hogar para entrar en la de los vecinos y sorprenderlos mientras dormían. El hecho tuvo como consecuencia final la demolición de las paredes contiguas con la creación subsecuente de una callejuela estrecha y sinuosa.                                                      Otro callejón fue llamado “della Malvagìa” pero desapareció en la primera mitad del siglo XIX.  Si queréis imaginar hoy las probables antiguas salidas del tal callejón, tenéis que caminar con la nariz hacia arriba cuando pasais por el numero 24r de la Via Roma. En ese punto es posible notar una fractura en la continuidad entre las cornisas de los techos (lo mismo también en el numero cívico 3r de “la Piazza San Giovanni” ).                                                              Concluimos la breve reseña de los callejones de Florencia proponiendo dos más: el “Vicolo del Giglio” y el “Vicolo del Porco”. El primero conduce a la “Piazza del Giglio”, pasando por debajo del arco adyacente a la torre cilíndrica llamada  “della Pagliazza” cuyo nombre deriva del hecho de que esta torre durante el siglo XIII fue utilizada como prisión, en donde los condenados  alojados allí dormían sobre la paja ( en italiano “paglia”); de aquí el apodo “Pagliazza”; mientras el segundo,  el “Vicolo del Porco” hace parte de los callejones hoy desaparecidos. El nombre deriva una vez más de una taberna que mostraba en el cartel una cabeza de cerdo y que parece fuese muy conocida por los amantes de la cocina. Si quisierais encontrar un rastro en la estructura actual de esta callejuela debéis ir a“ Via dei Calzaioli” e imaginar la entrada al lado de la “casa-torre de la familia Adimari, una de las torres sobrevivientes de la ciudad.

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