Spaghetti cacio e pepe, un plato al 100% romano

Pasta, “pecorino romano” y pimienta. Son estos los ingredientes que definen el plato que más que todos representa la cocina de la capital de Italia. La historia cuenta que los pastores romanos durante el periodo de la trashumancia en la Apia Antica solean llevar en sus bolsos las sobras de queso de oveja curado, pimienta negra y pasta: el queso de oveja porque se podía conservar más que otro tipo, la pimienta porque es un alimento que “calienta” y defendía el organismo de las noches frías que ellos transcurrían en la sierra, finalmente la pasta porque como sabemos aporta notables cantidades de hidratos de carbono y calorías, indispensables para las actividades que los pastores tenían que cumplir con los animales. 

Durante los años han sido creadas muchas variantes respecto a la primera manera de elaborar este plato. Hoy por ejemplo hay quien calienta la pimienta en la sartén con aceite antes de añadirle el queso, quien añade al “pecorino romano” la misma cantidad de “parmigiano reggiano”, hasta quien usa el huevo como ingrediente extra. Sin embargo, según la receta original no se puede usar el “parmigiano reggiano” y no se aceptan ingredientes ulteriores.

Además, sobre el tipo de pasta que hay que usar, la receta original obliga al uso de “gli spaghetti”, aunque durante los últimos tiempos se ha difundido el uso de algunas variantes como “il tonnarello”, “i taglerini” o “il rigatone”. Finalmente los romanos aconsejan usar la pimienta negra de la variedad Tellicherry indiano” por su olor intenso y su óptima calidad.

La receta de los espagueti “Cacio e Pepe” es muy sensilla. Para una correcta preparación para 4 personas mezclamos 8 cucharadas de pecorino romano rallado con la pimienta negra, mientras cocemos 350 gr de “spaghetti”. Cuando los “spaghetti” estén “al dente” los versamos en la sartén junto al pecorino y a la pimienta. Seguimos mezclando hasta que la pasta se junte con el queso, añadiendo un poco del agua usada durante la cocción de la pasta . Es importante hacer este proceso “a freddo”, es decir apagando el fuego de la sartén. Esta operación impide que el queso produzca grumos. Así, tras haber añadido más pimienta, podemos finalmente servir el plato.

He encontrado también en youtube un buen vídeo para aprender algunos trucos que vuestro paladar seguramente apreciará .

 

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